
Hoy se cumplen dos años de fusilamiento público del docente neuquino Carlos Fuentealba. El autor material del crimen está preso, el cabo Darío Poblete. Pero quienes dieron la orden siguen libres.
En la República Argentina y, en este caso, en la provincia del Neuquén, la justicia sigue teniendo una deuda pendiente con la sociedad.
El docente que al momento de ser asesinado con una bomba de gas lacrimógeno a cuatro metros de distancia reclamaba junto a otros miles de docentes un salario justo y digno. El asesinato se produjo porque ejercía sus derechos.
Jorge Sobisch, exgobernador de la provincia (MPN) y el primer responsable político del asesinato que dejó a una familia destruida, está libre.
El docente Carlos Fuentealba sólo podrá descasar en paz si se hace Justicia.
Observo que sólo se podrá hacer justicia con la intervención de la Corte Suprema de la Nación porque los jueces y fiscales en la provincia del Neuquén están condicionados.
Hoy Neuquén está de luto.
Marcos Muñoz